El Doctor Alexander Sutka investiga con determinación este fenómeno, observando que lo que a los hombres de la región les provocaba inmediatamente la hilaridad, a las mujeres no parecía hacerles ni la menor gracia. ¿ Se podría deducir, entonces, que el HUMORGANO se encontraba en el aparato genital masculino? Parecía una posibilidad, pero fue descartada al estudiar que una de las lugareñas, Nadia Osterona, se reía abiertamente de la impotencia de un campesino que solo alcanzaba la erección al mostrarle una gallina desplumada.

El profesor Sutka, desarrollo muchos test para medir la carcajada ante estímulos de índole sexual. Estos test fueron clasificados por él bajo el nombre de " Los test de Osterona " o mas comúnmente llamados Testosterona.